Paris era una fiesta
En París era una fiesta Hemingway nos relata, de forma idealizada, sus primeros años en París. Cuando el autor vivió en París, entre 1921 y 1926, contaba con muy poco dinero, su trabajo como periodista para diferentes periódicos norteamericanos y lo que le generaban sus cuentos. En los primeros tiempos la falta de dinero llegaba a niveles preocupantes y Hemingway fingía que estaba invitado a almorzar y salía a caminar por la ciudad para distraer el hambre. Allí se encontraba con otros escritores de la llamada Generación Perdida como su atormentado amigo Scott Fitzgerald, el bondadoso Ezra Pound o el casi ciego Joyce. Nos cuenta anécdotas de ellos y del ambiente literario en París en aquellos años veinte. Desde un comienzo impacta la seguridad que tiene en la calidad de su escritura, y en el futuro de sus cuentos. En suma, es un libro narrado en primera persona, pausadamente y donde la felicidad y el hambre son los protagonistas más significativos.